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Poster tipográfico de la fuente Gabardina del diseñador gráfico freelance: deFharo

Horóscopo celta

ABEDUL

(24/6 Solsticio de verano)



Abedul: Artista


Marca el inicio del año celta y sus ramas se utilizaban para ahuyentar los malos espíritus del año viejo. De aspecto etéreo, el nativo de este signo es comedido en todo y se conserva saludable. Muy familiar aunque poco romántico, tiende al pesimismo. Muy inteligente e imaginativo. Constante para conseguir sus fines. Triunfa como científico o como escritor, pero prefiere trabajar en casa. Color: Blanco.
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El color de la magia

Vamos a afrontar ahora el discurso que se refiere al llamado «color» de la magia. De hecho, se oye decir comúnmente que puede tratarse de magia blanca, rosa o negra, como si la disciplina tuviera tres naturalezas distintas. En realidad, la magia es única y no tiene colores. Lo que cambia son los motivos y el contenido de la ceremonia utilizada: únicamente el contenido «cambia de color».

Con la expresión magia blanca se pretenden definir todas las prácticas con objetivos buenos (purificación, ceremonias de salud, de serenidad, acercamiento de personas, de trabajo, de bienestar, etc.).

Con la expresión magia roja se señalan principalmente los rituales de amor y pasión, que son a menudo de fondo sexual (vínculos, fortalecimiento sexual, etc.).
La expresión magia negra posee aspectos muy delicados y merece un tratamiento aparte. Demasiado a menudo, cuando se oye hablar de magia negra, la mente se imagina los rituales de origen satánico, caracterizados por actos salvajes y sangrientos. En el mejor de los casos se piensa en la magia negra como el ámbito en el que se celebran los rituales orientados a provocar el mal en alguna persona (mal de ojo, hechizos, maleficios con intención de dividir, destruir e incluso hacer morir a alguien). Según este punto de vista, la magia negra sólo la ejercerían personas malvadas y privadas de cualquier tipo de escrúpulos.
Sin embargo, la realidad no es exactamente así: incluso el mago más espiritualmente elevado está obligado a realizar rituales «negros», precisamente para combatir y destruir las operaciones negativas producidas del mismo modo. Para explicarnos mejor, podemos utilizar como ejemplo el principio sobre el que se basa la medicina homeopática: para curar una enfermedad, es preciso provocar en el organismo los síntomas de la propia enfermedad.

No obstante, debe quedar claro que trabajar con magia negra de manera positiva es muy complicado y es necesario tener mucha experiencia, por lo que es mejor abstenerse de este tipo de prácticas. Es superfluo decir que las personas que, en cambio, deseen dedicarse a esta disciplina con la finalidad de actuar en sentido negativo, es decir, de provocar el mal, tendrán que pagar un precio muy alto, y no sólo en lo referente a su propia conciencia sino incluso desde un punto de vista físico. De hecho, en estos casos, la energía que se mueve es tan intensa y peligrosa que es muy difícil controlarla, ya que la llamada onda de retomo ha causado enormes desgracias en muchísimos casos.

Indiscutiblemente, los métodos adoptados por estos rituales son muy potentes y eficaces; así pues, si alguien quisiera probarlos, los daños que se producirían serían tales y tantos que harían desistir incluso al más desconsiderado de los hombres.

Después de haber sacado a la luz, hasta ahora, todos los aspectos sobresalientes de la materia, puedo definir la magia como una profunda forma de conocimiento operativo de las interacciones entre naturaleza y sujeto, completamente realizada en la persona que la practica.

Mercurio al lado de la hoguera utilizada para operaciones alquímicas; la imagen simboliza el conocimiento que obra sobre la persona para refinarla
Al leer esta definición, uno puede llegar a creer que la magia es una disciplina muy comprometedora y reservada sólo a unos pocos adeptos o a espíritus superiores.
Ciertamente esto es verdad para aquellas personas que pretenden hacer de la magia su razón de vida, deseen emprender la actividad con miras profesionales y alcanzar los niveles máximos de conocimiento y poder.
Seguramente, algunas de las personas que lean esto lo conseguirán después de un duro y larguísimo camino iniciático, pero la mayor parte de los lectores sabrá contentarse con resultados más modestos, aunque no menos interesantes.

Por otra parte, muchos nacen con la pasión por el esquí o el fútbol, pero no todos pueden o pretenden sacrificarse tanto y conseguir llegar a los niveles de un verdadero campeón.