Cristalomancia: Preparativos y ceremoniales para el oráculo.
El objetivo principal de la doctrina pitagórica era la purificación y el perfeccionamiento del alma, un sistema al que denominaba metempsicosis, y que se podía lograr a través de un método basado en el cultivo de la filosofía. Este sistema era simple, pues solamente requería el «amor al saber», denominación esta cuya paternidad atribuye la tradición precisamente a Pitágoras.
Su método se hizo luego más amplio y complejo, y enseñó a conocer el mundo como armonía (cosmos), sometido a un orden en cierto modo similar a la armonía musical. Fue uno de los primeros en decir que el orden armónico del macrocosmos se correspondía fielmente con el del ser humano, entendido como microcosmos, con el alma como armonía del cuerpo.
La personalización
Indudablemente, una bola de cristal que haya pertenecido a un prestigioso mago o vidente, o alguna reliquia encontrada en un baúl escondido en un desván, pueden proporcionamos resultados increíbles e imprevistos, pues en ella se habrán acumulado las energías de personas muy cualificadas esotéricamente. Si la compramos nueva, deberemos personalizarla Cuando esto finalice tendremos una bola de cristal en la cual solamente nosotros podremos ver el pasado, presente y futuro, o, en otro caso, una persona en la cual hayamos delegado nuestro poder.
Desde ese momento de preparación de la videncia, la bola debe ser nuestro fiel amigo y aliado, casi como un criado fiel o un espejo mágico que nos responde a todas nuestras preguntas. Nuestra mente debe fundirse con ella y por ello llegará un momento en el cual tengamos una confianza absoluta en sus propiedades, aunque en ocasiones será mejor dejar el proceso a causa de su negativa a proporcionamos datos. Es importante también que el lugar elegido sea ligeramente sombrío, pues se comporta como un espejo mágico y refleja cualquier luz ambiental, lo que puede ocasionar distorsiones en las imágenes. Éste es el proceso a seguir con una bola de cristal nueva:
1. Consiga un trapo negro (Lamen), el cual deberá evitar lavar para que no pierda cualidades. Puesto que la manipulación ajena lo puede estropear e impregnar con olores y sudores, es imprescindible que nadie lo toque, para que lo podamos conservar varios años. Si se estropea o se raya habrá que comprar uno nuevo y personalizarlo otra vez.
Esta tela deberá tener grabados los nombres sagrados: Shaddai (aire), Adonai (tierra), Elohim (agua) y Jehová (fuego), elementos naturales utilizados en todos los ámbitos del esoterismo: tarot, horóscopo, videncia diaria, astrología, zodiaco, las mancias, etc.
2. Aunque tradicionalmente se empleaba una mesita muy baja, de tres patas, con los participantes y vidente sentados sobre almohadones situados en el suelo, ahora se prefiere algo más de comodidad, con sillas y mesa redonda normales, pues las sesiones son en ocasiones muy largas y con gran tensión emocional.
3. Durante veintiocho días lunares deberá efectuar un ritual adecuado que nos permitirá establecer una sintonía entre nosotros y la bola, alacoo ciertas vibraciones, cuatro en total.
Una vela de color verde nos acerca a situaciones de placer con los amigos y la familia. Si deseamos saber cuestiones relacionadas con la salud elegiremos la vela de color azul, válida también para buscar premios o reconocimiento a nuestro trabajo.
El color violeta nos acerca a cuestiones místicas y religiosas, por lo que es el correcto para comunicarnos con los espíritus. La vela dorada apenas es empleada en la actualidad, pero cuando deseemos mayor fuerza externa para conseguir el éxito en alguna empresa que estemos comenzando o un trabajo, quizá nos sea muy útil. Por último, deberemos poner una vela negra cuando queramos lograr la paz de espíritu necesaria para ser felices.
1. La bola de cristal no es necesario que sea traslúcida, pero al menos no debe contener en su interio sombras o defectos de refracción. 2. El paño negro deberá ser invariablemente de saté o seda negro y deberá tener grabados en dorado lo nombres sagrados haciendo un círculo. 3. Estará puesta encima de un almohadón elaborado con satén negro opaco, pues hay que evitar que envíe reflejos a la bola de cristal. Hay quien lo utiliza de color rojo para situaciones especiales, pero esto sola mente es recomendable para los expertos. 4. La mesita de apoyo será de tres patas y redonda. 5. Las velas siempre de cera virgen de abeja y del color adecuado para cada ceremonia. La roja nos servirá para consultas sobre amor, pasiones, negocios y juegos de fortuna. La vela blanca es adecuada para cuando busquemos la reconciliación con un amor, para pedir consejo de algún viaje previsto o cuando queramos enviar un mensaje telepático, o por medio de un espíritu, a otra persona lejana.
Purificación
Gran nombre: Elohim Elemento: agua Espíritu elemental: ondinas
Se describe en la cábala como aquellas potestades creadoras que plasman los pensamientos del Supremo Hacedor, denominado de diferentes maneras. Los cristianos no se refieren directamente a Dios, sino al Verbo, mientras que los hebreos consideran que existen diez elohimes que se corresponden con diez cefirotes.
Agua
Es uno de los cuatro elementos vitales de la naturaleza, junto con el aire, el fuego y la tierra, considerado por los científicos como el origen de todas las cosas. Es también fuente de vida, purificadora y regeneradora, así como símbolo de fertilidad, pureza, sabiduría, gracia y virtud. Para los naturistas el agua es el mejor de los medicamentos y para los cristianos simboliza la creación y constituye la esencia de la vida espiritual y el mejor método para entrar en la comunión cristiana.
Los musulmanes hablan del agua bendita procedente del cielo y de la necesidad de lavarse antes con agua para purificarse lo suficiente antes de orar. En resumen, para la mayoría de las personas el agua es el elemento de vida, pues es el origen, la genera y la conserva, mientras que en todas las religiones se considera el elemento más importante.
Ondinas
Es un espíritu que vive en el agua, casi como un pez o una sirena, aunque está poseído por un ente maligno que consigue atraer a las personas hacia sus dominios, las profundidades del mar o el río, para provocar su muerte. Se trata también de un espíritu comparable a otros, como las sílfides que viven en el aire, las salamandras de tierra y los gnomos de los bosques.
Procedimiento Básico
Obviamente, primero tendremos que purificarnos nosotros mismos y para ello hay que realizar al levantarnos un completo lavado de todo el cuerpo empleando solamente agua tibia, lentamente, mientras dirigimos nuestros pensamientos al dios de nuestras creencias. Después tendremos que hacer unos sencillos actos de relajación, simplemente sentándonos en una silla, en silencio, solos, con el cuerpo bien colocado, los hombros hacia atrás y las manos suavemente apoyadas en las rodillas. Previamente tendremos que haber puesto la habitación en penumbra y la iluminaremos con una vela azul que situaremos detrás, en una mesa redonda. Allí pondremos la bola de cristal cubierta por el Lamen.
Una vez relajados comenzaremos el ritual de purificación de la bola y para ello quemaremos unas hojas de olivo en un pequeño brasero, al que añadiremos algo de incienso y mirra, aunque estos últimos ingredientes los podremos realizar con varillas aromáticas.
Cuando la habitación esté ya impregnada por los aromas es el momento de recitar una oración en la cual invoquemos a que acudan los espíritus del agua, las ondinas. Aunque existen algunas oraciones clásicas, el practicante puede emplear las suyas propias, pero pidiendo que mande el agua purificadora.
Después, y siempre lentamente, apagaremos la vela y salpicaremos con un poco de agua las cuatro esquinas de la habitación, así como la esfera. Este ritual se practicará diariamente durante una semana, mejor coincidiendo con la luna llena, después de la medianoche, evitando consumir alcohol, té, café y carne de mamíferos, durante estos días.
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